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May 172012
 

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May 052012
 

  • En el sudeste asiático, las mujeres no toman productos lácteos, pero tampoco padecen de osteoporosis, a pesar de haber ingerido mucho menos calcio que las occidentales.
  • Cuando los chinos introducen la leche en sus dietas se produce un aumento de la osteoporosis.
  • Curiosamente en la actualidad hay más osteoporosis que en los años 40, aun cuando desde entonces el consumo de lácteos ha crecido enormemente.

CALCIO Y ENVEJECIMIENTO

Cuando el calcio no se administra bien, es decir, cuando la dieta no es deficiente en calcio pero éste no se acumula en huesos y dientes, es porque o se está excretando o se está acumulando en los tejidos blandos.

La acumulación de calcio en los tejidos blandos causa artritis, bursitis, espondilitis, cálculos biliares, cálculos renales y arteriosclerosis.

Es muy frecuente encontrar personas que sufren descalcificación y a la vez tienen problemas relacionados con la calcificación de tejidos.

DOSIS ALTAS PUEDEN SER PELIGROSAS

El tratamiento tradicional consiste en dosis altas de calcio. Esto no soluciona el problema de fondo, que es una mala asimilación. Una suplementación excesiva de calcio, cuando el organismo no es capaz de asimilarlo adecuadamente puede tener consecuencias graves derivadas de la acumulación de calcio en arterias, articulaciones u órganos como hígado y riñón.

Debe de existir una buena administración del calcio presente en la dieta. Si podemos mejorar las condiciones de absorción a través del intestino, mejorar el transporte de calcio a través de las membranas celulares y eliminar aquellos factores que producen pérdidas de calcio en los huesos, podremos mejorar la calcificación ósea sin tener que recurrir a dosis altas de calcio.

Los excesos de nutrientes como el sodio, fósforo o flúor, el consumo excesivo de lácteos, proteínas de origen animal y azúcares, o la deficiencia de magnesio, cinc, boro desequilibran el organismo y dificultan su acumulación en el hueso.

CÓMO FAVORECER LA ABSORCIÓN

Hace falta que haya una buena proporción de flora bacteriana para que la pared intestinal se halle en buenas condiciones. Esto puede conseguirse mediante suplementos con L. Acidofilus y evitando factores que perjudican a la flora intestinal, como el exceso de proteína animal. Aminoácidos como la lisina y la arginina también pueden ayudar, ya que actúan transportando el calcio a través de la membrana de las células intestinales.

La ingesta excesiva de salvado, pan integral o espinacas pude dificultar la absorción del calcio.

La vitamina D aumenta la absorción intestinal, por lo que deberemos tomar aceite de hígado de bacalao, clara de huevo y pescados azules como salmón, atún o sardinas. La mayor fuente es la exposición solar.

MEJORAR EL TRANSPORTE

Un exceso de sodio en la dieta o una falta de potasio hacen que este mecanismo que proporciona energía a la célula falle, y el calcio se acumule en los tejidos blandos.

Debemos incrementar el consumo de potasio, por lo tanto frutas, verduras de hoja verde, patatas, coliflor, legumbres, pepinos, apio, tomates y berenjenas.

Deficiencias de magnesio y cinc disminuyen aún mas la actividad del mecanismo de transporte del calcio. En personas con riesgo de osteoporosis se recomienda un complejo vitamínico – mineral que incluya como mínimo 500 mg. de magnesio y 15 mg. de cinc, además de boro, sílice, complejo B y vitaminas A, D, C y E.

Cierto factor presente en el café, te, vino y chocolate impide el buen funcionamiento del transporte de iones a través de la membranas celular induciendo a la acumulación de calcio y sodio.

QUÉ SE DEBE EVITAR

Una dieta alta en fósforo produce una secreción excesiva de la PTH, con la consiguiente pérdida de calcio.

Un exceso de fósforo en la dieta se debe al consumo excesivo de bebidas gaseosas, aditivos añadidos a la elaboración de productos envasados, carne de vacuno y suplementos alimenticios como el germen de trigo, levadura de cerveza o salvado

Alimentos enriquecidos: El consumo excesivo de vitamina D puede favorecer la calcificación de arterias y articulaciones.

Las dietas altas en azúcares y productos refinados pueden alterar los niveles de glucosa en sangre y por tanto afectar al metabolismo del calcio.