may 252012
 

La avena pertenece a la familia de las gramíneas, al igual que el resto de cereales comestibles; una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo fuente de energía para nuestro cuerpo.

¿Cuáles son sus propiedades nutritivas?

La avena es uno de los cereales más ricos en proteínasgrasas (casi el doble que el trigo),hidratos de carbonovitamina B1 o tiamina (necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso) y, en menor proporción, aporta otras vitaminas del grupo B. Así mismo contiene minerales como fósforo, potasio, magnesio, calcio y hierro, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal por parte de nuestro organismo.

 En concreto aporta 335 calorías por cada 100 gramos, 12 g de proteínas, 60 gramos de hidratos de carbono, 6 gramos de fibra, 7,1 gramos de grasas, 79,6 mg de calcio, 5,8 mg de hierro y 0,52 mg de tiamina.

Proteínas: sus proteínas son deficitarias en los aminoácidos esenciales lisina y treonina, pero contiene en cantidades elevadas metionina, por lo combinada con legumbres (deficitarias en metionina) o con leche (deficitaria en aminoácidos azufrados), se obtienen proteínas completas de valor equiparable a las de la carne, el pescado o los huevos.

Grasas: el 80% del total son insaturadas y abunda el ácido graso esencial linoleico (omega-6). Otros componentes grasos son el avenasterol, un fitosterol que se sabe contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre al disminuir su absorción a nivel del intestino y la lecitina, necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso y que también contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre.

Hidratos de carbono: el mayoritario es el almidón, pero también contiene pequeñas cantidades de fructosa (el azúcar característico de las frutas y de la miel) y en cantidades significativas, fibra. Hay dos tipos de fibra, los mucílagos y la que está presente en el salvado de la avena. Los mucílagos, lubrifican y suavizan el tracto digestivo y la fibra del salvado, posee un suave efecto laxante y contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre, mediante un mecanismo similar al del fitosterol avenasterol.

Así mismo, contiene un alcaloide no tóxico, la avenina, de efecto sedante para el sistema nervioso.

Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos. Sigue pag.2 >>

may 252012
 
Un estudio de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA) publicado la semana pasada indicó que consumir demasiado azúcar puede echar a perder la capacidad intelectual de las personas. Esto tras descubrir cómo una dieta rica en almíbar de maíz alto en fructosa mermó los recuerdos de las ratas de laboratorio.

Pero éste no es el único alimento que puede generar este efecto. Hay estudios que demuestran que otras comidas también pueden mermar o dañar nuestra actividad cerebral.

1. Carnes rojas y mantequilla.

Una dieta alta en grasas saturadas puede dañar la función cerebral, de acuerdo a un estudio de la Universidad de Harvard publicado en la revista Annals of Neurology.

Los investigadores analizaron los hábitos alimenticios y el funcionamiento del cerebro de 6.000 mujeres por cerca 4 años, descubriendo que aquellas que consumían más grasa saturada obtenían calificaciones más bajas en las pruebas de función cerebral y memoria.

Por otro lado, las que comieron más grasas monoinsaturadas (presente en alimentos como aceite de oliva y palta) tuvieron una mayor puntuación.

Esto no quiere decir que debes eliminar para siempre de tu dieta todos los alimentos con grasas saturadas, sino que elegir las versiones bajas en grasa, o sin ésta. Por ejemplo, prefiere quesos y yogur bajos en grasa.

Evita las carnes procesadas, como tocino y elige los cortes magros. Obtén proteínas de fuentes vegetales, como la soja y las legumbres.

2. Comida chatarra

Un estudio británico realizado en 2011 a cerca de 4.000 niños, demostró que aquellos que comen principalmente chatarra a los 3 años, tuvieron una pequeña caída en su coeficiente intelectual a los 8, en comparación con quienes llevaban una dieta más sana.

De acuerdo a la investigación publicada en revista Time, la comida chatarra parece afectar las “habilidades verbales” de los niños.

En este sentido, el sondeo sugiere que es especialmente importante que los niños lleven una dieta saludable durante sus primeros años de vida. Muchas veces es complicado que los niños coman ciertos alimentos, pero recuerda que los pequeños deben exponerse al menos 12 veces a una comida para que les guste.

Dale a tus hijos yogur y queso, en lugar de golosinas.

3. Dietas bajas en carbohidratos

Un pequeño estudio de la Universidad Tufts, aplicado a 19 mujeres de entre 22 y 55 años demostró que cuando se eliminan los carbohidratos de la dieta, se ve un descenso gradual en las habilidades cognitivas, especialmente en la memoria.

Es importante tener en cuenta que los carbohidratos no son malos, como popularmente se piensa, pues el cuerpo los necesita para muchas funciones importantes, incluyendo algunas en el cerebro. Así que evita esas dietas que eliminan o restringen severamente estos. Para ingerir menos calorías puedes optar por versiones saludables como pasta, arroz o pan integral.

4. Chicle

Un reciente estudio británico publicado en el Quarterly Journal of Experimental Psychology demostró que mascar chicle durante ejercicios de memorización hace recordar menos en el corto plazo.

Esta investigación contradice otras que aseguraban que el chicle era bueno para la concentración.

 
Martes 22 mayo 2012 | 15:28
Publicado por Denisse Charpentier
www.biobiochile.cl
may 222012
 

 

 

¿Zumos de frutas=fruta entera?

(100 gr) Kcal Prot C.H. Lípidos G. monoins G. poliis. Colest. Fibra Na Ca
ALBARICOQUE 28 0,6 6,7 0 0 0 0 2,1 0 17
ALBARICOQUE EN ALMIBAR 84 0,6 21,4 0,1 0 0 0 1,3 1 12
CONPOTA DE ALBARICOQUE 60 1 14 0,4 0 0 0 1,2 0 20 Continue reading »
may 222012
 


Se cree que la cereza es una fruta originaria de Mesopotamia. Fue tenida ya en alta estima por los médicos de la Antigua Grecia por sus propiedades limpiadoras.

Es considerada una buena fuente de vitamina C y bioflavonoides, lo que la convierte ya de por sí en un excelente antioxidante. Pero lo que realmente la distingue como un alimento protector contra el cáncer es su contenido de ácido elágico, una sustancia que inhibe la reproducción de células cancerígenas.

Las cerezas negras contienen más hierro, magnesio y potasio que las otras variedades más claras, pero todas son una buena fuente de silicio y de provitamina A (beta-caroteno).

El consumo diario de cerezas ayuda a reducir los niveles sanguíneos de ácido úrico, lo que puede evitar la gota.

Consumir la pulpa o el zumo del pequeño fruto perteneciente a la familia de los melocotones puede resultar de gran beneficio para la salud de las personas, especialmente de las que están afectadas por la artritis. A través de tratamientos específicos puede resultar un importante antioxidante y puede ser utilizada para retrasar el envejecimiento

Con una pulpa sabrosa, jugosa y refrescante, la cereza es uno de los frutos que tuvo su origen en Asia Menor y es la pariente menor de una familia (Prunus) de sabrosas frutas de hueso grande y pulpa carnosa, como el melocotón, el albaricoque y la ciruela.

Como muchas otras frutas que ofrece la sabia naturaleza para sus habitantes, la cereza también contiene importantes propiedades curativas, entre ellas el efecto analgésico es el más característico.

Pero no a todas las personas le causa los mismos efectos o tienen la misma respuesta. Algunos aprecian un alivio en pocos días, en cambio otras no notan nada hasta que no han pasado tres o cuatro semanas consumiéndolas regularmente.

Los pacientes que más pueden beneficiarse de las cerezas son los que sufren un exceso de ácido úrico que inflama y deforma las articulaciones. Este tipo de artritis, afecta principalmente a personas mayores y cuyos hígados, en determinadas circunstancias (exceso de carne en la alimentación, por ejemplo), generan demasiado ácido úrico y no son capaces de eliminarlo.

Que las cerezas ayudan a eliminar el ácido úrico es sabido desde hace siglos por los nutricionistas, o que le ha proporcionado un prestigio como alimento depurativo. El gran botánico sueco Linneo se curaba sus ataques de ácido úrico con cerezas.

La dosis que resulta eficaz quedó registrada en un estudio de 1950: comer entre 15 y 25 cerezas diarias o beber su zumo reduce los niveles de ácido úrico en la sangre y previene eficazmente los ataques. Desde entonces se han publicado muchos estudios que ratifican la eficacia del tratamiento.

La fibra y el potasio (210 mg por cada 100 g) de las cerezas favorecen la circulación intestinal y la eliminación de líquidos, lo que asegura el drenaje del sistema urinario y digestivo. Por la misma razón previenen la formación de cálculos renales y biliares.

La capacidad depurativa de las cerezas justifica que se utilicen para efectuar curas desintoxicantes. Estas pueden ser más o menos rigurosas: desde una minicura que consiste en desayunar únicamente cerezas (empieza con 100 gr. y día a día se aumenta la ración hasta 500 gr, en tres tomas a lo largo de la mañana), hasta una cura exclusiva, que consiste en comer sólo cerezas durante tres o cuatro días, a razón de dos o más kilos diarios.

El rojo intenso de las cerezas les confiere un aspecto atractivo y además es responsable de algunos de sus muchos efectos saludables.

Esa colorida intensidad se debe a las antocianinas, unos flavonoides de alto poder antioxidante, que en ellas se encuentra en más concentración que en ninguna otra fruta, con 25 mg por cada 100 g.

Las antocianinas de las cerezas son capaces de inhibir las ciclooxigenasas -acción que define su poder antioxidante- con más eficacia que la vitamina E.

También el zumo de cerezas contiene poderosas virtudes antioxidantes y antienvejecimiento, porque tiene 10 veces más melatonina que la fruta entera.

La melatonina es una hormona segregada por la glándula pineal durante la noche, que está implicada en la regulación del sueño y la temperatura corporal. También es un potente antioxidante y algunos expertos consideran que, tomada en forma de suplemento, es la sustancia más eficaz que existe para retrasar el envejecimiento.

Consumir cerezas puede ser una manera de obtener una dosis extra de melatonina, sin riesgos, sobre todo en el zumo.

Variedad de usos

Como hemos visto, las cerezas previenen y alivian los síntomas de la artritis y los reumatismos en general, porque disminuyen los niveles de ácido úrico en la sangre, pero sus beneficios para la salud no acaban aquí. Esa fruta, además, resulta beneficiosa para muchas otras dolencias.

  • Como aportan pocas calorías (59 por cada 100g), fibra saciante y agentes diuréticos, resultan recomendables para las personas que deseen adelgazar.
  • Los enfermos de arteriosclerosis se benefician de sus acciones antioxidantes y depurativa.
  • Las virtudes diuréticas y laxantes de las cerezas favorecen a las personas con estreñimiento o tendencia a retener líquidos.
  • Su hierro (0,4 mg/100 g) las hace efectivas para las personas con anemia.
  • Se recomienda también su consumo en caso de hipertensión y en los enfermos cardiacos y renales. Para los cólicos de riñón pueden prepararse tisanas con los rabos de cereza que se toman antes de cada comida.

Ensalada de cerezas con espinacas frescas

12 hojas grandes de espinacas tiernas 400 grs. de cerezas 350 grs. de requesón 2 manzanas rojas 200 grs. de maíz dulce cocido 50 grs. de brotes de alfalfa 2 cucharadas de cebollino picado Aceite de sésamo.

Se lavan las hojas de espinacas y se cortan a tiras gruesas. A las manzanas, se les extrae el corazón y sin pelarlas, se cuartean a trozos medianos. Con la ayuda de un deshuesador se extraen los huesos a las cerezas procurando que éstas queden enteras. Se mezclan todos estos ingredientes junto con la alfalfa y el maíz. Se ponen en una ensaladera amplia. Se condimenta con un chorrito de aceite de sésamo.

Por último, se desmenuza el requesón con los dedos, se añade sobre la ensalada y se espolvorea con el cebollino picado.

En la cocina es útil y decorativa

Por su jugosidad y llamativo color, las cerezas son excelentes para todo tipo de preparados, porque aportan frescura y alegría a cualquier plato en el que estén presentes y son, además, un recurso decorativo y útil en la cocina.

Las variedades más dulces son ideales para tomarlas al natural, como fruta de sobremesa, pues pierden gran parte de su sabor si son cocidas. Esta variedad también es muy apropiada para ensaladas estivales o para la preparación de coloridas macedonias. Con las más neutras, se pueden elaborar tartas, mausses y sorbetes de sabores suaves y refrescantes.

Las más ácidas, como las guindas, resultan adecuadas para cocinar, preparar salsas y para la elaboración de conservas y mermeladas.

Esta fruta combina muy bien con especias dulces, como la canela, la vainilla o el clavo de olor, y también con los cítricos en general.

Combinada con chocolate es una delicia, como queda demostrado en el clásico pastel alemán selva negra. En la cocina vegetariana se pueden preparar también exquisitas recetas, con un singular toque agridulce, simplemente guisando con cebolla, cerezas, pasas y buen vinagre.

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